No os enteráis de nada…

El movimiento de insatisfacción general va creciendo y tomando aún más la calle, incorporando gente de todos los colores, sabores y formas. Mientras, la “clase política” y la prensa, incapaces de analizar el fenómeno con toda su salsa, siguen esforzándose sin éxito en clasificarlo de alguna forma que les sea cómoda, dentro de su firmemente…