Memorias de un HelpDesk 1×05: De ratones, madres, hijos y misterios de la informática

Este caso salta en una tarde de fin de semana, que es cuando se recibían, por lo general, las llamadas más raras en aquél servicio de helpdesk público en el que trabajé hace unos años.

Una señora un poco peculiar me pide ayuda al otro lado del teléfono, alarmada porque algo realmente grave le pasa al ordenador de casa, impidiendo que su pobre hijo pueda usarlo. En contra de lo que pueda parecer, la situación es profundamente dramática, grave y superpreocupante, aunque por razones que yo, en ese primer momento, no me imagino.

La consulta debería hacerla su hijo, pero la señora ha decidido llamar ella misma. Y ahí la tenemos, colgada del auricular, empeñándose en describir el problema y seguir vagamente unos pasos que, sencillamente, no es capaz (ni falta que le hace). Puede que el niño ya esté en edad de depilarse la espalda con cortacésped, pero es la madre la que está al teléfono, delante de esa máquina infernal llena de teclas, defendiéndose como gato panzarriba… un gato muy gordo… y torpe… y… gordo.

Mire usted, es que mi hijo ha puesto el ordenador y no sabe que pasa, que no funcionan las cosas… que no puede pulsar nada, que está como parado (…). Bloqueado, eso… Y es que claro, el chaval, pues no quiero que esté sin ordenador, porque claro, qué va a hacer el pobre, blabla, blebleble, blibli blabla….

.. Porque a sus 16 años, todavía es muy joven para que salga por ahí, que con lo que se ve en la calle y lo que se oye, pues no… pero es una edad muy buena para que pueda estar en el ordenador y patatín patatongo, te cuento mi vida y la de mi pobre hijo al que le estoy echando a perder la adolescencia por no dejarle salir … en fin, que no me importa que se tire el día delante de la pantalla y vea cochinadas en alemán los ratos que me voy a la cocina a vigilar el pastel… peor estaría en la calle con chicas, que son todas unas pelandruscas y unas drogadísticas… y con esos macarras que tienen pendientes en las orejas… en las dos!!

(y así)

Uno de los síntomas inequívocos de que la llamada será complicada es que la persona que sujeta el teléfono al otro lado no es quien realmente ha detectado el problema y se tira 5 minutos explicándote los síntomas que cree que tiene ese equipo informático que nunca toca, entrelazados con las justificaciones sobre la llamada. En este caso la llamada iba a ser aún peor de lo que pintaba… y no precisamente porque esta gente tuviera un problema informático

La señora se resiste a pasarme con su hijo, pero puedo oír la voz del vástago en segundo plano, que empieza a corregir y dar instrucciones a su madre desde la lejanía… Varios minutos lidiando con la esforzada mujer dan para averiguar que el ordenador no se bloquea al inicio, sencillamente parece haber un problema con el ratón. No ven el puntero. Esto ya es una gran diferencia.

Resuelto el primer misterio, entramos en un pantanal…

Señora, ¿ve que del ratón sale un cable? Sí, sí, la cola del ratón, sí… Mire, debe seguir ese cable hasta la CPU, la caja que tiene el botón de encender el ordenador y que tiene tantos cables… Sí, sí, claro… es un incordio de limpiar, sí… Sí, la verdad es que se acumula polvo y… bueno, vale, al final del cable habrá una pieza más rígida, que probablemente sea verde… ¿sí? Perfecto… y ¿está conectada al ordenador? Sí, claro, señora, si para desconectarlo tiene que tirar del cable es que está conectado... ¿Está bien enchufado? ¿Sí? De acuerdo, no está movido, ni a medio sacar ni nada, ¿verdad? Apriételo ligeramente por si acaso…

Ok, cable conectado… ¿quizás el ratón está estropeado? Si Windows no nos está avisando, es que lo reconoce… Vamos a insistir una última vez…

Los planetas se alinean, la señora se cansa de “este mundo tan complicado de la informática” y, por fin,  me pasa al chaval. Pulso el mute en mi centralita y choco la mano con mi compañero de al lado, que sigue apasionadamente mi llamada (él ya ha atendido 3 o 4 durante este rato).

Unas breves explicaciones, comprobamos que el botón derecho del ratón responde (previa explicación sobre cuál es el botón derecho del ratón) y, de repente, se me ilumina la mente… No puede ser, no serán tan cerdetes…

¿Tu ratón es de bola? De bola, sí… a ver, si no es de bola, será láser, tendrá una lucecita debajo. (pero chaval… no preguntes a tu madre, si tú no sabes que los ratones llevan bola o una luz que parpadea, crees que tu madre va a saber de qué estamos hablando??) ¿Tiene? ¿… cómo? ¿Que no lo sabes?… por favor, PUEDES DAR LA VUELTA AL RATÓN PARA VER SI TIENE UNA LUZ O UNA BOLA DEBAJO?

Conste que no grité al chaval… faltaría más. Este aplatane, fruto de la sobreprotección, merecía paciencia y yo, ante todo, soy un profesional

Pues no sé si es una bola, aparece algo redondeado pero…

Dios… Mucho aplatane…

Posiblemente ya os imaginéis el desenlace. La pareja maravilla no ha limpiado el ratón en su vida y hay una cantidad tan lasciva de porquería acumulada que ni siquiera mueve el puntero medio píxel


Nadie les ha explicado no sólo ya que el ratón tiene una bola, sino que se puede sacar y que, de hecho, de vez en cuando hay que hacerlo para limpiar el interior. Me pregunto si en el colegio/instituto/pongamosX del chaval, los ordenadores tenían ratón, porque todos hemos sacado la bola y jugado alegremente con ella, para desesperación de los profesores y profesoras.

Como es de esperar, nuestros queridos amigos al otro lado de la línea, abrumados por tan reveladora realidad ratonil, necesitan instrucciones precisas para abrir la tapa (unos 5 minutos de reloj), limpiar el interior del pequeño periférico, que yace frente a ellos con las tripas fuera y devolverlo a su estado original.

Milagro, el ordenador ya no está bloqueado (menos mal, capaces de querer formatear), el pobre zagal ya puede volver a jugar al Fifa… y al Starcraft… y al Commandos… y a visitar Petardas… y su madre está contenta… y yo también… y todos sonreímos… todos… todos menos mis números y estadísticas de productividad del día y, posiblemente, la semana. Porque ha sido una llamada de cuarenta minutos para limpiar un ratón de bola…

Si por algún extraño motivo tenéis dudas sobre cómo se limpia un ratón, podéis visitar ÉSTA página.

Fuente Imágenes: washington.edu, tvtropes

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Un comentario en “Memorias de un HelpDesk 1×05: De ratones, madres, hijos y misterios de la informática

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