Qué duro es ser fan de Star Wars

Darth Vader vs Hello KittyHay cosas que nos gustan pero, sacadas de contexto, no sólo dejan de gustarnos o pierden bastante sentido, sino que además pueden dar lugar a una situación un poco extraña y/o incómoda…

Como tenía la tarde libre, he aprovechado para ir a hacer unas comprillas caseras. Me he quitado el disfraz de oficina, me he puesto lo primero que he pillado y, carrito de la compra en mano, he salido rumbo al supermercado, con la intención de acabar cuanto antes y tener más tiempo para hacer un poco el vago. Que apetece…

Desorientado, buscando las últimas cosas de la lista por los pasillos porque otra vez me las han cambiado de sitio, noto que me adelanta el segurata mirándome de reojo. Avanzo sin hacer mucho caso, pero me doy cuenta de que me he pasado, así que me giro, desando un trozo y me pongo a mirar unas galletas. El segurata, más bajito que yo (que ya es decir), aparece al final del pasillo (había dado la vuelta) y va a volver a pasar junto a mí. Qué pesadete, pienso, mientras devuelvo la mirada a la estantería. Sé que está mal tener prejuicios… pero no lo puedo evitar, al primer vistazo los seguratas me caen mal. Me dan mal rollo. Siempre. Soy consciente de que (como en todas las profesiones) hay un montón de ellos que son muy buena gente… especialmente dos de mis primos, que trabajan en el gremio y a los que desde aquí lanzo un cariñoso abrazo primil… pero en fin. Cada uno tiene sus manías…

Mientras miro la caja de galletas María de marca blanca pensando “mierda, sólo 20 Kcal menos a los 100 que las de chocolate? de qué hacen estas galletas, de tocino?”, noto una presencia junto a mí. Y entonces una voz me dice:

Muy mal! hay que ser del Imperio!

Durante un par de segundos me quedo en blanco, levanto la mirada y observo con cara de poker al segurata.  Ahí está, sonriendo orgulloso con pose firme sacopechil frente a mí. De repente me doy cuenta. La camiseta. Llevo la camiseta con el símbolo de la Alianza Rebelde de Star Wars. Sonrio y le sigo el rollo con una frase con la que sólo quiero ser amable… “jajaja, sí, me la compré porque da el pego y solo la gente a la que le gusta sabe de qué va”.

Craso error Notelies. Acabas de dar pie a que empiece una conversación para la que no eres lo suficientemente friki fan de Star Wars. Y peor aún, no quieres ser suficientemente friki fan de Star Wars como para tener esta conversación… y menos aún mientras sujetas el carro de la compra, en un supermercado, con el segurata del lugar.

Me gusta Star Wars, no lo niego. Mis padres me llevaron a ver las tres películas originales cuando todavía no tenía edad ni para entenderlas, en los extintos cines Avenida (ahora renacidos como Renoir). Desde entonces, siempre me han gustado y aún hoy les tengo simpatía. Además, tanto las pelis como la iconografía alrededor de ellas forma parte ya de la cultura popular… Por eso me pareció gracioso comprarme la camiseta cuando la ví en ebay… Pero en realidad tampoco soy un friki de pura cepa del tema.

he aquí el desencadenante de tan extraña escena, sirva de paso para demostrar que la cámara del móvil que me han dado en la empresa es una basura

Mientras me doy la vuelta, entendiendo que no hay nada más que decir, noto que el amigo me acompaña junto al carro. Diox… quiero seguir escuchando el disco de Nothink en mis cascos, en serio… Don Vigilante-Estarguarsero me empieza a contar que sí, que le gusta el tema, que anda con un “clan” (que en castellano de a pie significaría algo así como cuadrilla de amigos). Lo entiendo a la segunda y empiezo a sudar para adentro…

Se suelen juntar para ver las películas (ufff), para hablar del tema (ufffff), rolear (uffffffff) y no sé qué más. Sonrio. Asiento. Me paro y busco nervioso la lista de la compra en el bolsillo de la chaqueta. Segurata Vader me empieza a contar que conoce a no sé qué gente que ha montado un servidor gratuito de un juego online. Esta es la única parte que me interesa un poco, así que, segun me cuenta de qué va el tema, se me escapan un par de preguntas, seguidas de un “tiene buena pinta”. Una frase que, según sale de mi boca me condena a una situación aún más violenta:

Pues se llama Patatínpatatero puntocom; te bajas el juego, son sólo tres cedeses… espera, si tienes un papel te lo apunto en un momento.

Me quedo parado, sujetando el puñetero trozo de papel que tiene la lista de los recados. Por qué… por qué habré tenido que sacar el papel del bolsillo.  Me lo pienso dos veces pero… “Bueno, no le vas a dar un corte al chaval… tienes el papel en la mano, qué le vas a decir?”. Obviamente lo que le tenía que decir es “tengo muy poco tiempo… y novia…”, pero joder, no quería ser borde…

El segurata desaparece por el pasillo corriendo a por un bolígrafo, dibujando así una escena aún más surrealista. No sé si reir o llorar. He ligado, pienso. Queda confirmado cuando aparece, tras una tensa e incómoda espera en la que yo sólo tengo ganas de comprar la cerveza, los huevos, las patatas y pirarme a mi casa. Extiende la lista con una web y, cómo no, una dirección de mail. Me dice que es su dirección (yuju!) y que le añada al Messenger para que me explique cómo funciona el juego.

Me quedo mudo y siento mis pies hundirse en unas viscosas arenas movedizas imaginarias… Asiento y trato, sonrisa forzada en cara, de acabar la conversación amablemente. Mientras, me relata otro sinfín de bondades del juego. A cada frase que suelta me siento más y más y más normal, menos aficionado a los videojuegos en general, menos aún de las aventuras y, sobretodo, más y más ignorante en el otrora divertido universo Star Wars. Le doy las gracias y, mientras me alejo rumbo a las Sanmigueles de medio litro a 50 céntimos de leru, pone la puntilla con la frase:

de nada… siempre está bien echar una mano a un compañero… de Star Wars… ves lo que hace esa camiseta? (frase absoluta y totalmente textual, aún me retumba en la cabeza)

Sí, acababa de decir una gilipollez, pero seguida de una verdad como un piano (lo que pasa por llevar esa camiseta). Aunque en ese momento lo único por lo que daba gracias es porque no se hubiera despedido con un “que la Fuerza te acompañe”… que era lo que me temía que pasaría.

He terminado mis compras con la sensación de que me encontraría con el veinte veces más. Atravesaba el laberinto de estanterías nervioso, perdido, mirando a todos lados, temíendome una nueva situación tickenojense… En nuestro último cruce, cuando esperaba a la cola, me he despedido amablemente de nuevo y él me ha vuelto a insistir en el juego, en que él me cuenta… No he podido evitar decirle que tampoco sé si tendré tiempo, a lo que él ha respondido con un:

Yo tengo dos trabajos y aún así siempre saco un rato. Al final lo sacas si quieres…

Qué dura es la vida de un verdadero fan de Star Wars, he pensado. Y qué sentido más absurdo tienen ciertas cosas fuera de su contexto lógico.

Creo que no me volveré a poner la camiseta en un tiempo. Probablemente tampoco vaya a ese supermercado en una temporada. Y tio, has sido majete, sé que el tema te toca la fibra sensible y que conste que has sido muy amable… pero es la situación más bizarra por la que he pasado en años. De lejos.

Me siento como si hubiera participado en la escena de una película de Kevin Smith… pero lo peor de todo es que al final, con los putos nervios, he acabado llevándome la caja de 10 millones de galletas María hipercalóricas de marca blanca…

Anuncios

4 comentarios en “Qué duro es ser fan de Star Wars

  1. Jajaja, no sabes lo identificada que me siento contigo, que siempre he sido de tener aficiones “frikis” pero sin involucrarme hasta los niveles habituales (un poquito de Star Wars por aquí, un tanto de RPG por allá, una pizca de manga por este lado…). Y vivía con uno muy puesto en figuritas de Warhammer y demás así que, figúrate.

    Definición de friki tras esa convivencia: persona que dedica mucho tiempo, esfuerzo y/o dinero a una afición no-productiva, normalmente relacionada con la cultura pop o de ocio.

    Ale.

  2. Hola “notelíes”,

    Sobre esta entrada suscribo lo dicho en el comentario de Anetxu, además, a mí también me encanta la Guerra de las Galaxias, sobre todo Han Solo, para qué negarlo, y mi favorita es la tercera, por cierto.

    Quería decirte que para mí también ha sido una grata sorpresa llegar a tu blog y ver que tienes buen gusto, que eres divertido y que escribes muy bien.

    Seguiré leyéndote,

    Carol

  3. Pingback: Agur 2010! « MISTEORIAS

  4. “Aunque en ese momento lo único por lo que daba gracias es porque no se hubiera despedido con un “que la Fuerza te acompañe”… que era lo que me temía que pasaría.”

    He llorado de la risa sobre todo con esta frase! jajajaja…Le pegaba decirlo totalmente! jajaja..

    Gran entrada, JonAnder, GRAN ENTRADA!

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s