El año que quise ser geólogo

A veces, cuando explico que empecé Geología, luego terminé Técnico Superior Informático (un Ciclo Superior, un nuevo FP de esos que se supone que te solucionan la vida) y ahora estoy al final de mi licenciatura en administración y dirección de empresas en Sarriko (Bilbao), la gente me mira con cara rara… supongo que es lo que tiene que de crío uno fuera un empollón pedante que disfrutaba yendo a clase y le parecía interesante absolutamente todo, que cuando crecí, también necesité combinar.

El caso es que comencé mi experiencia post-instituto en la facultad de Ciencias de la Universidad del País Vasco (así, con mayúsculas), en Leioa. En aquél curso me pilló el plan antiguo, que renovarían un par de años más tarde… así que probablemente mi caso sea sólo una anecdotilla difícilmente trasladable a hoy, que cuenta un fulano en su blog. Lo mismo resulta que ahora Geología en Leioa es la bomba y todos y todas deberíamos ir corriendo a matricularnos o tirarnos de los pelos de los dedos de los pies si no conseguimos plaza.

Cuando yo me apunté a la carrera, era algo más que vocacional. La geología me parecía la cosa más apasionante del universo (lo que demuestra cuánto cambiamos en poco tiempo), fui de cabeza sin plantearme demasiadas alternativas. Ahora miro atrás y me doy cuenta de que en gran medida era una forma de llevar la contraria a toda la gente (especialmente a la familia) que me decía aquello de “con tus notas qué es eso de hacer Geología, si podrías hacer Teleco o Medicina o cualquier cosa más útil…

Mi facultad era un espacio vivo, un lugar lleno de secretos maravillosos… con una estructura cuadriculada y de aspecto frágil, donde los días de lluvia, por los pasillos, te tropezabas con los baldes que recogían el agua de las goteras. La UPV se había tomado en serio lo de acomodar el edificio de mi facultad, muy instructivo para nosotros, futuros geólogos, teniendo en cuenta que aquellas goteras habían formado ya estalactitas (y no es broma) o que había verdaderas fallas en suelo y paredes… La explicación, según cuenta la leyenda, es que en su día se compró el proyecto en rebajas. El diseño del campus estaba destinado a otro lugar (se supone que a Canarias). Las clases eran grandes y frías y la verdad es que tuvimos suerte porque a otros grupos les tocaron aulas que olían permanentemente a pies. Comprobado personalmente en un examen.

El profesorado que me encontré merecería una serie de televisión. Siendo justos, sólo se salvaba el de Química, un tío estricto pero bastante justo, que explicaba muy bien sus lecciones. A partir de ahí, empezaba el circo: una señora al borde de la jubilación que siempre venía bebida (petaca en mano antes de las clases, no vocalizaba, en una ocasión casi se cayó del atril dormida en medio de una lección), una profesora de física que no tocó una tiza para explicar un ejercicio en todo el curso (torturaba nuestra vista con transparencias de colores que iba pasando a la velocidad de la luz… así es que ese año me subió casi una dioptría entera…), un profesor de geología que nos hablaba de arte y de sus viajes (financiados por la facultad, por cierto), adecuadamente acompañado de diapositivas porque “total, para deciros lo que viene en el libro, lo estudiáis directamente de ahí”… y la de matemáticas, que se salvaba por los pelos… hasta que la cambiaron en el segundo cuatrimestre por otra mujer que se explicaba con el culo (no literalmente, entendedme…). Sé que esta crítica escuece, pero imaginaos lo que me escoció a mí por aquél entonces.

Mi razón para dejar la carrera ese mismo año fue la de la mayoría de personas que empiezan la universidad y la dejan tras el primer curso: tiraron mi interés sobre la geología y sobre la universidad en general por los suelos (años más tarde volvería a por otra licenciatura, pero en otra facultad, en otro campus…). Desde luego, no fui una excepción. Poco a poco, todas las personas de mi entorno amplio en clase (hablo de unas 30 o 40) han ido cayendo porque les parecía insufrible, perder el tiempo, salvo una compañera que terminó, hasta las narices pero terminó, hace un par de veranos. Ahora, ironías de la vida, trabaja como auxiliar administrativo.

Lo único bueno de aquél año fueron mis primeros e interminables contactos con internet (pues corría el año 99 y muy pocos se lo podían permitir en casa aún) y, por supuesto, las piras en la campa y las juergas en general con las amistades que hice allí… aunque ahora tenga a casi toda la gente perdida de vista…

A las nuevas generaciones, futuros geólogos y geólogas vascos y vascas vocacionales, sólo me queda darles ánimos y recordarles que ahora la facultad ya no es una fría y húmeda cueva gracias a las obras de “mejora” que se pusieron en marcha aquél año en que yo pasé por allí. Ahora es una fría y húmeda lata de sardinas. El profesorado se habrá reciclado un poco (espero que la señora aquella tan entrañable no haya seguido dándole demasiado al frasco… que iba a la facultad en coche…) y confío en que las numerosas prácticas de laboratorio y de campo ocupen ahora parte del horario lectivo, en vez de ser un añadido que te tenía 8 horas en la universidad para optar al aprobado. Lo importante es que la carrera os guste lo suficiente como para no desistir… Aunque en mi caso, con aquél abandono, resucitaron otras vocaciones latentes que, al final, me han convertido en una persona igual de válida. La verdadera pena es que tendréis que lidiar con las reformas del famoso Plan Bolonia, pero eso ya es otra historia.

Anuncios

Un comentario en “El año que quise ser geólogo

  1. quisiera que evaluaran mi “ecuacion” porfavor necesito saber garcias
    mi “ecuacion” es elevacion mas fuerza igual impacto maso menos porfavor y una cosa albert el mejor einsten

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s