Memorias de un HelpDesk 1×04: “F” de Sevilla
Cualquier persona que trabaja al teléfono, da igual cuál sea su labor o categoría concreta, tiene que deletrear en algún momento una palabra o código.
Para simplificar esta labor y evitar confusiones debido a una mala calidad de la línea, que es muy habitual (sobre todo en el pasado siglo), que la persona a la que atendemos no oiga demasiado bien o que el/la trabajador/a no vocaliza correctamente (también podría pasar), se suelen utilizar nombres de capitales, países, provincias, personas, frutas… nada que no sepa todo pichibiruchi.
Pero como sucede con cualquier herramienta sencilla de comunicación o pequeño y lógico protocolo que se construye, siempre hay quien no entiende y, lo que es peor, quien se federa en noentenderismo y se entrena a conciencia para conseguir su medalla.
Sirva como ejemplo el caso de una compañera que trabajaba junto a nuestro equipo, aunque ella daba soporte a los usuarios de una compañía de telecomunicaciones… Conste que la redacción de este caso es más un ejercicio de memoria que de literatura. Esto pasó así, tal y como os lo cuento, en serio.
La llamada comienza como el típico caso de problemas con el correo electrónico. Por H, por B o por W, hay que resetear la contraseña de la cliente y comunicársela por teléfono…
Técnico Pacienciosa (TP): Tome nota, por favor, su contraseña es 4, 8, 0, N de Navarra…
Clienta Retorcida (CR): Cómo? Eme?
TP: No, no, a ver ENNNe de Navarra.
CR: Pero… cómo va a ser EME de Navarra… si Navarra es con N!
TP: Sí, señora, es que no se debe oir muy bien, por eso le digo Navarra, es N de Navarra.
CR: Ah! De acuerdo, entonces es eso, a ver N de Navarra, sí…
TP: 4, 1, S de Sevilla…
CR: Cómo?
TP: S de Sevilla
CR: Perdóna? Efe de Sevilla?
TP: ESSSSSSSE de Sevilla, señora, ESE de Sevilla.
CR: Cómo que F de Sevilla?
La compañera pone el mute, mira alrededor, levanta los hombros… “en serio, puede pasar esto? No me lo puedo creer”
TP: Vamos a ver señora, ESSSe, Ese de Sevilla.
CR: Que no maja, que no puede ser Efe de Sevilla, que me estás diciendo una cosa que no puede ser.
TP: Verá, le digo Sevilla por si se oye mal, para que tenga claro que es S y no otra letra…
CR: De acuerdo, pero entonces era F o no?…
(…)
Finalmente la señora acabó pudiendo acceder a su correo y nuestra compañera no sufrió ningún tick nervioso en un ojo… sólo le salió un sarpullido en la mitad del cuerpo.
fuente imágen: numismatica.delcampe

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