Campañas de mierda

Los perros son unos animales muy majos que hacen una compañía fenomenal y dan mucho cariño. Sin embargo, como seres vivos que son, tienen el superpoder de evacuar aquellos materiales que, tras su ingesta, no pueden aprovechar. Esto, que es un proceso muy natural, no tendría mayor inconveniente si no fuera porque algunos dueños y dueñas, cuando sacan a pasear a sus cánidos amiguitos, se olvidan de recoger los regalos que estos dejan por las calles de nuestros municipios.

Ayer domingo me desperté con una notificación en el móvil. Era un amigo madrugador que acababa de compartir algo en facebook. No suelo prestar atención a este tipo de cosas, he llegado incluso a desinstalar aplicaciones porque no hacían ni caso a la configuración de avisos… pero me entró curiosidad por el autor, el día y la hora. Poco habitual. Mi amigo acababa de colgar una imagen y lanzaba el siguiente comentario:
Lo típico que te publican una foto en el periódico y no te enteras
Podría ser una gracieta. Tristemente no lo es. La imagen mostraba parte de un artículo en un conocido diario regional (de los más importantes dentro de su grupo editorial). Un artículo ilustrado con una de sus fotografías. Así, de gratis, sin permiso, sin avisar. Y no es la primera vez que le pasa, ni la segunda, ni la tercera.

Últimamente me estoy dejando flequillo. No es algo que haya calculado, sólo estoy perezoso y no me corto el pelo. Así de simple. En general. Supongo que es uno de los signos de que, de alguna forma, está reaflorando mi pequeño adolescente interior…
La adolescencia es una edad muy difícil. Para todo el mundo. Especialmente para todo el mundo que rodea a un adolescente. Especialmente si ese adolescente canta, baila, compone y es una máquina de dar titulares gilipollescos. Sí, hamijos y hamijas, así es: toda esta intro de baratillo es para hablar de la última gracia de Justin Bieber.
Declaración de intenciones
Mañana actualizo… ya si eso ya… mañana.

El próximo viernes, 25 de Enero, el Museo Marítimo de Bilbao acogerá la presentación de Makusikusi PHOTOSMARTPHONE, un pequeño gran libro de fotografía móvil editado por 25 instagrameros e instagrameras.
Todo empieza hace unos meses, en la cabeza de Alberto Rubio (@Albertokomunikados), publicitario bilbaino aficionado a la foto. Lleva un tiempo dándole vueltas a varias ideas alrededor de la fotografía, pero la inspiración le viene manzanófono en mano, usando esa aplicación y red social de esmárfons a la que está totalmente enganchado: Instagram. ¿Por qué no hacer algo relacionado con este fenómeno? ¿por qué no llevar la contraria y pasar a papel una colección de instantaneas “virtuales”?
2013 va a molar mucho
Puede que el año que acaba de cerrarse haya sido complicado. Puede que incluso un poco (o bastante) mierder. Pero ya es pasado.
Acabamos de estrenar 2013 y por eso, lo mejor es que nos quedemos con lo bueno de 2012 (que seguro que lo ha habido) y nos lo traigamos a este año para coger impulso.
Desde este pequeño y oscuro rincón del internetes, mucho ánimo, mucha salud y mucho positivismo para todos y todas. Como reza el lema del calendario de Mr. Wonderful que adorna esta entrada…
2013 VA A MOLAR MUCHO
Instalavista, baby?

Empecé a utilizar Instagram hace cosa de año y pico, tan pronto como aterrizó en Android. Era una de esas (pocas) cosas por las que envidiaba a los usuarios del manzanófono, aquella aplicación tan sencilla, maja y limpia, que servía para darle un toque retro a tus fotos y compartirlas en su propia red social exclusivamente móvil (por aquél entonces lo era).
Nunca me lo he tomado muy en serio, he tratado de pasármelo bien y lo he usado más como un fotolog que otra cosa, aunque me he ido aficionando bastante. La cosa fue a más cuando, hace unos meses, @Albertokomunikados, un enamorado de esta red (y un crack), me proponía participar junto a otros instagramers en un libro sobre fotografía móvil. Está en imprenta, a puntito de salir (ya hablaré del tema). Últimamente, también me he acercado un poco más a la “comunidad” local (el sábadohicimos un pintxo-pote-destroy del copón de la baraja, en el Casco Viejo de Bilbao).
Pero entonces llega la gente de Instagram, anuncia la actualización de las condiciones de uso y la política de privacidad y BAM! Arma un jariguay de proporciones épicas.
